Entrevista con:

Una Esclava Sumisa

 

-Estamos a punto de llegar al año 2000, el no va más de la modernidad, y vas tú y te haces esclava. ¿Algo contradictorio, verdad?
-La esclavitud, cuando es elegida, es una realidad que te llena. Es dejar de ser esclava de otras cosas, tener un amor y dejar que te enseñe. Busco sentirme libre dentro de mi esclavitud. Tener un Amo que disponga de mi, piense por mi... Es algo que me relaja, es un estado más calmado, una relajación mental.
-¿Hasta dónde llega tu sumisión?
-No es sumisión, para mi es distinto ser sumisa y ser esclava, y mi Amo tiene el mismo concepto. Una sumisa es alguien con ojos gachos y una actitud de "cordero degollado". A mi, en cambio, la palabra "esclava" me da más carácter, es hacer todo aquello que no haría si no estuviera obligada. La esclava tiene más personalidad y se rebela en ciertos momentos. Que el Amo quiera o no quiera hacer caso, es otra cuestión...
-¿A qué te has negado?
-A nada. Porque hicimos un contrato previo, estableciendo los limites desde un primer momento. Yo he elegido las condiciones y desde entonces hago todo lo que mi Amo diga.
-¿Y qué es lo que elegiste?
-Recuerdo que le dije que no quería "estar triste" y que quería "libertad para expresarme" y eso es precisamente lo que él quiere de mi, que le de vida...
-"El placer del dolor", es esa una “frase hecha” o una realidad?
-Está en la cabeza, en la mente, todo lo que en un momento dado envuelve una situación. No es un castigo puro y duro... Son miradas, el ver como mi Amo se siente orgulloso de mi o como disfruta. Además, sé que puedo hacer todo lo que me propongo y eso lo he aprendido siendo esclava. ¡Me siento viva!

-¿Cuándo te diste cuenta que tu destino era obedecer?
-No lo sé. Es algo que llega, como cuando llega el amor, y cuando llega la entrega, llega. Mi manera de ser ya me hace una persona servicial y he elegido la mejor manera y es servir a mi Amo. Estar disponible para lo que él diga. Entregarme a mi misma es de las cosas más importantes que he aprendido.
-Sexo-dolor, ¿hay que separar esos conceptos o van unidos?
-Es mucho más que no hacer el amor y punto. Somos gente más de ritual, más de símbolos, cadenas, ataduras... Quien quiera limitarse a poner sólo la escena, bien. . Pero a mí me gusta sentirme usada sexualmente. En el momento que yo me entrego puede haber lo que él quiera.. Para mí el S/M me gusta porque no es un mete-saca; porque es como hacer arte, arte y sentimiento. Y sin fingir. Yo no sé fingir, tengo que sentir.
-Si te quieres masturbar, ¿a quien has de pedir la llave del candado que cierra tu sexo?
-A mi Amo. El candado es un símbolo de que no soy libre pero no me impide acariciarme.
 


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