BARNASEX'99

El sexo Florece en Primavera

 

Era un festival de cine erótico, pero sin serlo, ése detalle ya lo detallaron claro los organizadores antes de abrir las puertas. Barnasex ’99, edición primavera. Que no era un festival de cine pornográfico sino un bacanal de tetas y culos, un parque temático para adultos sin inhibiciones; una exposición de sexo en todas sus configuraciones. Y efectivamente, cuando las puertas de la Feria de Cornellá (al lado de Barcelona) abrieron las puertas del impactante pirámide que la acoge la oferta se podía definir con cuatro letras: S-E-X-O!
S como en sonrisas verticales con y sin pelo.
E como en experiencias nuevas y prohibidas.
X, naturalmente, como en todas las manzanas prohibidas: XXX.
O como en las ordenadas filas que se formaron delante de las ventanillas para poder tocar tetas y coños y deleitar los instintos mirones.
Efectivamente, el recinto elegido era enorme, el escenario central enorme y en todos los rincones del local habían distintas ofertas eróticas:
Un strip-bar a la americana, donde el público podía disfrutar de cerca de las stripteaseras y, naturalmente, poner billetes entre sus ligas y la caliente carne de sus firmes muslos.
Exhibición de sexy boys para deleite de las pocas visitante femeninas y de algunos machos con predilección por los chicos guapos.
Lucha en barro con parejas de chicas poniéndose perdidas de la resbaladizo y rojizo materia (entre ellas y salpicando al público) mientras luchaban con más risas que gruñidos, haciendo, de paso, amplia exhibición de todos los ángulos de sus anatomías.
Luego también era de visita obligada el Fetish Café, donde dóminas y amos torturaban y hacían pasar por auténticos suplicios a esclavos y esclavas ante la atónita mirada de los presentes, inicados y novatos en materia SM.
Y, como ya he dicho, nutridas colas delante de las ventanillas de “Tócame mucho”, “La Consulta Ginecológica” y “La Ventanta Indiscreta” donde, como revelan sus nombre la cosa ofrecida eran chicas para acariciar con las manos o con la vista y, en la última, el deleite del mirón en forma de peepshow carnal.
En el escenario central se exhibían chicas como Helena Kramer, ofreciendo su maestría porno-práctica a cuantos espectadores se atrevían a exhibir sus atributos con ella; Sara Bernat seduciendo al personal con su simpatía y bien repartidas curvas; Sophie Evans y su marido Toni Ribas echando sus célebres polvos…

   

La lista de chicas se completaba con muchas chicas venidas de otros países, como la italiana Antonella del Lago, la rusa Diana y unas cuantas más de Tchecoslovaquia, Hungría, Polonia, Francia, etc. Y todas dirigidas y coordinadas por el incansable showman-presentador Alessio, fiel colaborador de José María Ponce en estos menesteres.
Luego, claro, estaban los stands comerciales donde se vendía lencería erótica, se ofrecía piercing y tatuajes a quien se atrevía, se regalaban revistas de todos los estilos; se exhibía arte erótico y, naturalmente, se vendían películas X, vibradores, bolas chinas, artilugios de tortura y ropa látex, PVC…
Y en Barnasex estuvo María Bianco, la actriz pionera del porno nacional, derrochando sonrisas como anfitriona y jefa de prensa; Jaume Artigues, el productor de las exitosas producciones Caspa Bros y Vampira; Dómina Zara y su esclava Foxy de visita para ver a sus amigos de la rama fetish, como Miss Luna, de Escencia BDSM, la esclava Aída y el sumiso Jhon que se hacían cargo del stand de Sadomaso. Y naturalmente estuvieron representados todos los actores porno de nuestro país: Nacho Vidal, Max Cortés, Fernando… todos solicitadísimos por las féminas, tanto compañeras de trabajo como las visitantes anónimas.
Nosotros hablamos con Aída para conocer su opinión sobre lo vivido como una de las participantes más activas durante los tres días del Barnasex.
La vimos de esclava, de azafata en el stand de Sadomaso, de stripper en el American Strip-Bar, de cuerpo acariciable en el “Tócame mucho” y también actuando en el “Fantasy Teatro”, en uno de los stands.
-¿Cuál de tus actividades te gustó más?
-Seguramente el “Tócame mucho” por ser algo nuevo. Yo no reconocía a nadie, ni siquiera a alguien que resultó conocerme mucho. Era una técnica divertida que aprendí pronto: pones una teta, pones la otra, subes un poco para que te toquen el pubis y luego le las mano para que la cosa no quedara tan fría. Pasó mucha gente. Fue una experiencia divertida. Y en el strip-bar a algunos les daba mucho morbo lamerme el candado (que cierra mi sexo). Yo enseñaba la llave y les daba mucho morbo abrirlo. Pero una vez no sabía a quién se lo había dado pero al final me lo devolvió. Suerte, ¡porque no tenía ninguna de recambio! Tendría que haber llamado al cerrajero…
-Estás haciendo muchas cosas, ¿en qué piensas concentrarte profesionalmente?
-Seguramente haré más películas. Hice una de piercing in Bruselas y también otras aquí, “Mujeres con uniforme” y “Mujeres aspirantes a actrices porno”.

 

-¿Alguna especialidad?
-Me gustan bastante las del sado aunque no descarto las X, quizás porque el sado es algo muy sentimental para mí. Creo que soy la única esclava pública, a quien no le importa decirlo. Pienso que con el sado pasa lo de “No te gusta porque no lo comprendes”. Creo incluso que el sado puede gustar a gente en general, por su estética.
Habían, pues, todos los ingredientes para una rica empanada: la carne, las especias picantes, el hojaldre… pero faltó la salsa: el público. Quizás por falta de publicidad en el Metro u otras medidas populares; tal vez por la competencia de la Feria de Abril que se celebraba a poquitos kilómetros del lugar o porque, simplemente, quizás la sangre en primavera no se altera tanto como la organización pensaba, pero lo cierto es que el recinto no se llenó y así lo reconoció el mismo José María Ponce durante la breve entrevista que mantuvimos:
-¿Este ha sido como el aperitivo del Festival de Cine Erótico?
-Debería haber sido el aperitivo, y tenemos ánimo de que sea un proyecto con continuidad, ofrecer diversión durante un fin de semana primaveral y, a pesar de los resultados, que han estado por debajo de las previsiones. Porque la gente que ha venido se lo ha pasado bien.
Haciendo un balance en número calcula que habrán acudido cinco mil personas al recinto para contemplar a las 33 chicas, la docena de chicos y 20 stands comerciales.
-Cada día eres más polifacético: director del festival, escritor, director de cine, actor en shows sadomaso aparte, naturalmente, de cronista en Lib Internacional… ¿en qué centrarás tus energías próximamente?
-Ya estamos preparando el próximo festival, que se presenta con cosas como una retrospectiva a las mujeres directoras de porno. Tenemos unas 25 o 26 censadas. Y premios especiales a Marc Dorcel, Roberto Malone y a Ron Jeremy.
-¿Se van a introducir las ideas que han habido aquí también en el Festival?
-No lo creo, queremos diferenciar las dos cosas, no hacer lo mismo.
Así que ahora sólo toca hacer la cuenta atrás hasta la próxima macro-cita de lujuria y S-E-X-O.

Texto: Caisy

Volver