Sarah

CALIENTE Y UN POCO SALVAJE

 
 
Tan sólo mis nidos son suficiente para hacer que los tíos se corran.
Pero todo está a su disposicón.
Mastúrbate entre mis senos, en mi coño o en mi culo, estás bienvenido.
Pero no esperes demasiado, porque si tardas mucho me correré yo solita.

 

Amantes de los grandes nísperos, ¡les presento a Sarah... y sus nísperos!, son como el hormigón, créeme. ¿100% naturales? Ella me ha jurado que sí lo son. Ni prótesis, ni hormonas, ni cirugía. No es fácil encontrar un sujetador capaz de contener unos senos tan voluminosos. Pero Sarah no es tan sólo un par de tetas. Su chocho tiene la apariencia de un buen melocotón jugoso cuando se penetra y su agujero del culo, es una verdadera ventosa que te aspira la polla hasta los huevos.
Si os digo eso es que, por supuesto, no he hecho más que fotografiarla... ¿Como seguir siendo de piedra delante de semejante criatura?

Sarah es una bella canadiense, procedente de Quebec. Habla con ese delicioso acento caliente y agradable. Con cinco años de estudios universitarios a sus espaldas aterrizó en España hace poco. Y aquí está ella, trabajando en una empresa reputada donde se ocupa de la comercialización de varios productos de importación. Su mejor calidad en la cama: “Me gusta todo lo que da gusto y sé adaptarme a todas las fantasías de mi amante. El S-M no me da miedo, ¡me gusta! Y también me entiendo muy bien con las mujeres.” Su único defecto: “Tardo mucho en correrme vaginalmente. Cuando me junto a un hombre que no sabe mantenerse tanto, adopto una posición para que pueda masturbarme el clítoris al mismo tiempo.”
La idea de posar desnuda vino cuando vio por casualidad el número uno de Club Defi. “Estaba con un tipo que la tenía sobre la mesilla de noche. Siempre había pensado que debería ser muy excitante posar en pelotas y hacer que un montón de tíos se corrieran.”
Ella nos llamó a la redacción de Defi para ofrecerse como modelo. Cuando llegamos a su parte del país, cerca de Valencia, encontramos una especie de Caperucita roja, versión “sólo-para-adultos”... Ante su carnívora sonrisa, comprendí rápidamente que los grandes y malos lobos no le dan nada de miedo.
Será sobre todo ellos quien los liga, tirándolos por la cola. Ella está roja encima... y debajo. Yo le sigo la excitación. Vamos a hacer las fotos en su despacho de joven y dinámica ejecutiva. Cuando ella desembala su par de obuses, no sé a cual de los senos dedicarme. Sin duda le gusta exhibir sus grandes mamellas.
Ella se acaricia delante del objetivo, ella los amasa, los frota uno contra el otro, se divierte lamiendo una y otra vez alrededor de sus dos pezones, cogiéndolos por debajo hasta llevarlos hasta su boca. Veo una lengua hábil y glotona regodearse sobre sus dos melones. Los pezones están erguidos y Sarah los chupa entre sus labios a la vez que me lanza una mirada que parece decirme: “No tengas miedo, pequeño cachorro, tu también pasarás por aquí, por mi boca pulposa...”
Ella se quita su braga roja para exhibirme una hendidura bonita, tan abierta como reluciente.
Su gran clítoris sobresale con sus labios orlados. Su hendidura lisa como un albaricoque. Solamente una fina línea de pelos adorna su pubis. Yo le ametrallo con mis preguntas. “¿Te gustan las chicas que se depilan abajo, entre los muslos?”
Ella conserva su acento pero su voz es más suave, más excitada. Yo le pido que enseñe su despacho y continuo con planos generales. Su culo es soberbio, los muslos plenos y carnosos, su agujero de bala tiene un aspecto tan acogedor como el de su coño.
Ella va tomando las mismas posturas que una perra en celo, juega con su boca para volverla todavía más sensual, ella no duda en meterse los dedos sobre su chocho y se masturba delante mío. A la vez que se exhibe, me hace preguntas acerca de mi trabajo y sobre el placer que me da fotografiar bonitas chicas.

“¿Debes pajearte como un loco, verdad?”
Veo que mirada se dirige hacia mi bragueta y añade, con aire divertido: “¿Te tiras a todas?”
No me deja terminar la frase, cuando le respondo: “Algunas. Ya sabes, las que...” ... Ella termina por mí: “Las que tienen fuego en el culo desde la noche hasta la mañana.”
 Luego, mientras se toca el botoncito de su coño, ella añade: “Sabes, yo, cuando me encuentro desnuda delante de un hombre, en seguida tengo ganas de follar.”
Es ella quien acorta la sesión a pesar de que a mí me hubiera gustado tomar algunos planos más de su culo y su coño. Ella avanza hacia mí y me pega directamente la mano entre las piernas. “Hum. Está duro del todo, ¡este vicioso! Ahora que has visto mi culo, podrías bien mostrarme tu polla...”
Sarah se arrodilla rápidamente delante mío para abrirme la bragueta con sus expertos dedos y me encuentro de repente en su ardiente y voraz boca que engulle hasta el límite de la cremallera. Ella me chupa, me bombea, me pajea la verga.
De vez en cuando, ella me lame el glande y frota su punta dura de sus nidos. Mi polla está aprisionada entre sus dos senos pesados que ella aprieta contra mi mango a la vez que efectúa un ligero movimiento de vaivén. Ella me masturba con sus nidos y continúa tragándose haciendo que su lengua se enrolle a su alrededor...
Muy rápidamente exploto en su boca con la sensación de haber vaciado a fondo mis cojones... Sarah: una pieza fenomenal.

Texto: DAO
Fotos: WARREN TANG


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