Carta de Gateta
Una buena compra
Mándame tus experiencias y cartas eróticas. Regalo una película porno a la mejor carta de cada semana!!!
Creo haber hecho una buena compra. Parece que la empuñadura dará juego. La primera vez fue por pura casualidad, pero ya sabéis aquello de "las casualidades no existen", así que también podría tomármelo como una revelación. Fui al lavabo y no encontré lo que buscaba. Era una de esas muchas tardes en que me sentía sola, por decisión propia pero sola. Podría haber llamado a cualquiera de mis amigos o amigas que no trabajaban, pero no tenía ganas de arreglarme, de coger el teléfono y mucho menos de hacer buena cara cuando no me apetecía. A lo que iba. No encontré mi potecito, así que tuve que buscar un substituto y por casualidad di con ella, la brocha de maquillaje. Bien, una de ellas, porque las otras 2 en aquel momento me parecieron demasiado pequeñas. Nunca había caído en la cuenta de lo versátil que podía ser una parte suave y ligera que proporcionaba caricias y pequeños estremecimientos, como una pluma; y la otra parte alargada y dura, para poder sujetarla bien con una mano, con el extremo un poco más grande que el resto.
Me fui a la habitación. Me refugié bajo las sábanas. "Cuando entré en calor ya las apartaré" pensé. Apagué todas las luces excepto la que queda al fondo medio oculta entre el montón de ropa que se amontona a lo largo de la semana. Comencé a pasar aquellos suaves pelos de la brocha por mi cara, iban saltando una leve estela de polvitos brillantes de la última vez que lo había usado. Mis párpados, mis labios, mi cuello, un recorrido lento en consonancia con la levedad de aquella brocha, dulce. Me puse el mango en la boca y jugué con el, como si fuera una dura lengua que más tarde se convirtió en un pene, con su glande duro y mojado de mi saliva. Comencé a recorrer mi torso con ella, pero era difícil maniobrar con la camiseta puesta, así que me desprendí de ella. Mis pezones ya estaban duros, pero sólo acababa de empezar el juego.
Me acaricié la parte interna del brazo derecho, pasé de largo mi pecho y me dirigí directamente a la cintura (zona estratégica de mi anatomía)y de ahí al ombligo donde me entretuve un ratito para después repetir la operación en sentido inverso, la cintura, mi pecho izquierdo, mi brazo, el cuello... y volver a dibujar círculos alrededor de mis tetas, pequeños espirales que acababan siempre en un turgente pezón que parecía querer ser la parte más elevada de mi cuerpo. Con una mano continué jugando con la brocha y mi torso, mientras con la otra acariciaba y pellizcaba mis pezones. Después vinieron mis muslos, cuando me acercaba a las inglés sentía derramar mis fluidos en las braguitas. Pasé por debajo de la goma que las sujetaba a mi sexo y presioné primero con delicadeza y después con fuerza mi pubis y mi clítoris con ella. Era difícil llegar a mi vagina por lo que decidí quedarme del todo desnuda y apartar de una vez las sábanas. Ya no tenía frío. El contacto de los pelitos de Mi Brocha ya no era suave, se habían mojado con los jugos de chochito y ahora parecían una lengua, caliente y sedosa recorriendo todo mi sexo, de arriba abajo. Manteniendo aquella "lengua" sobre mi perlita deslicé el mango hacia la vagina. Ahora Mi Brocha era una lengua unida a una polla, ¿os lo podéis creer? aquello si era un descubrimiento. Casi sin quererlo, pero si deseándolo, aquella polla entró en mi túnel. Me di la vuelta y boca abajo comencé a moverme para sentirla mejor, al fin y al cabo es una brocha, por lo que le faltaba algo de tamaño.
Subí, bajé y di vueltas en circulo. Unas veces rápido, otras lentamente. Y una vez cogido el ritmo no tardé demasiado en correrme. Pude sentir aquel latigazo de placer, el estiramiento de todos mis músculos y reprimí el impulso de gritar. Los vecinos no tiene porque enterarse de todo. Ahora tengo una bonita colección de brochas de maquillaje, he cambiado 4 veces de tienda de cosméticos para no llamar la atención. Tengo grandes, pequeñas, suaves, duras, con mango sin mango,... Hay algunas que pueden combinarse entre ellas para llegar a más sitios. También he descubierto que si antes le pones según que maquillaje su olor y sabor son muy excitantes. Y cada vez que alguien viene de visita a casa y me pregunta: "¿Para qué quieres tantas brochas?" les respondo que cada uno colecciona lo que quiere. ¿Verdad que vosotros me guardaréis el secreto?
Un Bso. Gateta.
¿Me escribes algo, tú también?
Unase al sitio más grande para encuentros personales en español - Amigos Amores! ![]()
¡NOVEDAD - ContactosAlejandra.com - Contactos liberales!