Carta de Anonimo

Mi familia se fue de vacaciones

Hola Rocío, espero que te guste mi historia.

Hace unos días, mi familia se fue de vacaciones y yo me quedé  diciendo que tenía escuela y no podía faltar. Sin embargo, como mi madre y padre no confían en mi, llamaron a una tía para que  se quedara por los pendientes de la casa y para que me vigilara,  para que no hiciera una fiesta o algo malo.

Mi familia no estaba, así que me fui de reventón sabiendo que mi  tía esperaba en casa para darle el reporte a mi madre de mis  actividades. Salí un sábado, y llegué de madrugada,  borrachísimo, entré a mi casa donde mi tía estaba esperándome. Quiero decir que mi tía es una persona mayor pero todavía  conserva un cuerpo muy deseable.
Entrando a mi casa, me encontró y me empezó a regañar y decir  que me acusaría con mis padres. Yo estaba tan borracho que no  le hice mucho caso.

Enojada, me dijo que me diera una ducha y me metió al baño.  Yo no quería. Me metió bajo la regadera y abrió la llave. Poco  a poco empecé a quitarme la ropa mojada y pedí a mi tía que  saliera porque me daba pena, ella enojada me dijo que no, y  que no se sorprendería por verme desnudo. Yo estaba tan  borracho que no podía quitarme la ropa, así que entró a la  ducha, me desnudó y me empezó a bañar. Al terminar seguía  borracho y necesitaba ayuda, así que ella empezó a secarme la  cabeza, los brazos, la espalda, las piernas, etc. Yo empecé a  excitarme y de inmediato mi erección era evidente. Ella siguió  secando mi cuerpo ignorando mi erección. Como ya no tenía  más que secar, empezó a secar mi pene y mis cojones. Al  principio, no quería hacerlo, pero siguió tocando mi pene erecto.  Lo acariciaba encima de la toalla, cada vez más fuerte. Yo  notaba que le gustaba tocar mi pene erecto, así que no hice ni  dije nada.

Me vestí. Ella me ayudó a llegar a mi cuarto. Cuando estaba  acostado, escuché como me llamaban mis amigos, me decían  que saliera. Ella me dijo que no saldría y me llevó a la cama de  mi hermana, donde ella dormía. Nos acostamos, y me decía que  hacía mal en tomar tanto, mientras me acariciaba la cara, el  pecho y el estomago. Yo en calzoncillos, me volví a excitar y era  evidente mi erección. Poco a poco fue bajando su mano hasta  que tocó mi pene. Me dijo que hiciéramos un trato. Ella no le  diría a mis padres de mi comportamiento de aquella noche, si yo  no contaba lo que iba a pasar. Le dije que estaba de acuerdo.  En cuanto dije eso, ella empezó a agarrar mi pene con más  fuerza, me quitó mi ropa interior y con toda su mano agarraba  mi pene con una fuerza excitante. Me empezó a besar y me dijo  que no tuviera miedo. Empecé a tocar sus pechos, le quité la  bata y después ella me los mostró. Me besó y siguió besándome  el cuello, el pecho y estomago hasta llegar a mi pene. Lo  besaba, como si se trataba de un dulce.

Es lo más rico que me ha pasado. Mis padres siguen de  vacaciones por 5 días más y estoy seguro que mi tía y yo  seguiremos follando.

¿Me escribes algo, tú también?

               
Alejandra@AlejandraGarcia.com



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